Que necesitas para hacer una buena y gran campaña publicitaria

El correcto diseño y ejecución de una campaña es fundamental para la promoción de tu marca. Sigue estos 10 pasos básicos y crea una publicidad efectiva que ayude a crecer a tu negocio.

Así como el marketing, la publicidad es una herramienta fundamental para crear y mejorar la relación de tu marca o producto con tus potenciales clientes. Para vender, marketing y publicidad siempre irán de la mano.

El cambio es una constante y estar en estado de alerta se ha vuelto un principio esencial para una industria que debe mantenerse conectada con su entorno. La publicidad ha tenido que adaptarse no solo a los cambios en los consumidores, sino también a nuevas formas de entender los negocios, a los profesionales del mundo del marketing, los medios, y por supuesto, entender las nuevas formas de consumo de contenidos.

Una campaña publicitaria es un amplio conjunto de estrategias comerciales que tienen como objetivo dar a conocer el producto o servicio que buscas ofrecer. Esto se logra a través de anuncios distintos pero relacionados, que aparecen en uno o varios medios de comunicación durante un periodo determinado.

La confianza de los consumidores se ha vuelto un tema recurrente en el mundo del marketing, lo que es bueno y sano para la industria, sin embargo, algunas veces nos ha desviado de una verdad inminente: las marcas han perdido relevancia, las personas no quieren publicidad y hoy tienen el control más que nunca sobre los contenidos que consumen. Así lo demuestra un estudio de marcas realizado este año por Cadem, donde a 7 de cada 10 personas les importaría poco o nada que desaparecieran sus marcas habituales porque se cambiarían a otras.

Las campañas son diseñadas en forma estratégica para impactar en un grupo de sectores y resolver algún problema crucial. Se trata de un plan a corto plazo que, por lo general, funciona durante un año o menos.

Es por esto que resulta indispensable construir una publicidad más efectiva, creativa y relevante, teniendo en cuenta los aspectos tecnológicos, ambientales y sociales de las principales audiencias y consumidores.

A continuación te enseñamos diez claves para generar una campaña exitosa:

1. Objetivo de la campaña. Dependiendo de lo que queramos lograr se perfilará la campaña con estructuras diferentes.

Aunque para el 90% de los casos en Pymes lo que se persigue es captar clientes y obtener ventas, existen otro tipo de objetivos. Por ejemplo, hay campañas que pretenden hacer branding, otras se realizan con el propósito de asociar esa marca a unos valores o sentimientos determinados. Podríamos enumerar muchos otros ejemplos, pero conviene recordar que los objetivos más habituales son: captación de nuevos clientes, lanzamiento de nuevos productos y promoción de productos en stock.

2. Definir el target. Deberemos definir una serie de factores, tales como su edad, sexo, clase social, estado civil, nivel, y una serie de hábitos esenciales que necesitaremos tanto para el diseño como para la planificación de los medios.

3. Elegir los medios. La tercera etapa es la definición y planificación de los medios. Para definirlos es esencial la correcta evaluación del punto anterior. Puesto que, dependiendo de sus hábitos y gustos, los segmentos de público objetivo consumen medios de comunicación diferentes y a horarios distintos.

Nunca olvides esto: es fundamental que guíes la elección según el target, pues de lo contrario sólo perderás tu inversión.

4. La comunicación. Nos referimos a la forma en que concibes el mensaje que quieres lanzar. La única manera de conseguir que el cliente sienta que tu anuncio le interesa, es hacerla pensando en lo que él necesita.

5. El diseño. Los colores, las fotografías, el lenguaje del módulo o del spot, la forma en que se introducen los textos en la comunicación, el tipo de fuente, las texturas, los tamaños de los mismos, todos estos aspectos son claves a la hora de conseguir comunicar el mensaje publicitario en forma exitosa.

6. Estar más atento que nunca al entorno. La creatividad hoy tiene que ser contextual, estar al día con los temas y los cambios. Hay que ser pertinente culturalmente para que la creatividad logre conectar de manera orgánica con la audiencia.

7. Capturar a la audiencia desde el inicio. El formato de consumo de medios, información en general y publicidad cambió. El mundo digital nos obliga como comunicadores a cambiar nuestra mentalidad en relación a la forma en que articulamos contenido, contamos historias o queremos transmitir una emoción. Nos enfrentamos a una generación “scroll”, a quien si no le resultas interesante en los primeros 2 segundos simplemente no existes.

8. Ser dinámico e inmersivo. Decir lo mismo siempre y en todos los medios aburre. Las audiencias esperan marcas que evolucionen, que sean capaces de decir cosas nuevas, de moverse y cambiar al ritmo de ellos. Por lo mismo es necesario que la publicidad pueda dar consistencia a una marca en su mensaje, pero al mismo tiempo ser dinámico, involucrar a la audiencia y usar los medios de manera pertinente de acuerdo al mensaje que se trabaja.

9. Generar una comunicación relevante, más que sólo informativa y transaccional. Las personas ya no esperan que una marca les cuente solo lo que vende o lo que hace. Esperan contenidos y experiencias que sean significativas para la vida, que entreguen una emoción, nueva información, humor y aporten a la sociedad.

10. Ser respetuosos con los consumidores. Parece una frase obvia, pero no lo es. Durante muchos años la publicidad puso en un lugar básico y simplista al consumidor, lo que generó un gran rechazo y descrédito a la industria. Hoy hay algunas reglas que es bueno siempre repetirse:

  • No estereotipar.
  • No ser invasivo.
  • No distorsionar la verdad.
  • No sobre-prometer.

La publicidad enfrenta un tremendo desafío, obligando a las agencias a salir del territorio común de hacer comunicación solo para vender, nos pone en un lugar donde genuinamente tenemos que hacer algo significativo para las personas, para que las marcas sean realmente relevantes más allá de sus productos o servicios. En definitiva: “si no aportas, no importas”.

FUENTES: ENTREPRENEUR y STARTERDAILY